miércoles, 22 de marzo de 2017

UNA ESPIRITUALIDAD PARA EL SIGLO XXI

Víctor Rey

En el mes de septiembre pasado participé en el aniversario 40 de la Fundación kairós en Buenos Aires, Argentina.  En ese encuentro que convocó a unas 70 personas, se conversaron los desafíos contemporáneos a la misión cristiana.  Según los organizadores uno de los temas más votado como desafío fue: “Una espiritualidad para el siglo XXI”.  La dinámica para abordar el tema me pareció muy buena.  Nos distribuyeron por grupos etáreos y nos asignaron dos preguntas:¿Qué entendemos por espiritualidad? y ¿cómo debería ser la espiritualidad para este tiempo? No hubo ningún “gurú” que abordó el tema y dio su receta.  Las conclusiones fueron elaboradas por los grupos.   Aquí presento mi personal reflexión sobre el tema y doy gracias por enriquecer mi reflexión con las voces que se expresaron en ese evento.

En su sentido originario espíritu, de donde viene la palabra espiritualidad, es la cualidad de todo ser que respira. Por lo tanto es todo ser que vive, como el ser humano, el animal y la planta. Pero no sólo eso, la Tierra entera y todo el universo son vivenciados como portadores de espíritu, porque de ellos viene la vida, proporcionan todos los elementos para la vida y mantienen el movimiento creador y organizador.

Espiritualidad es la actitud que pone la vida en el centro, que defiende y promueve la vida contra todos los mecanismos de disminución, estancamiento y muerte. En este sentido lo opuesto al espíritu no es cuerpo, sino muerte, tomada en su sentido amplio de muerte biológica, social y existencial. Alimentar la espiritualidad significa estar abierto a todo lo que es portador de vida, cultivar el espacio de experiencia interior a partir del cual todas las cosas se ligan y se religan, superar los compartimentos estancos, captar la totalidad y vivenciar las realidades como valores, evocaciones y símbolos de una dimensión más profunda. El hombre/mujer espiritual es aquel que siempre p e r c i be el otro lado de la realidad, capaz de captar la profundidad que se revela y vela en todas las cosas, y que consigue entrever la relación de todo con la Última Realidad.

La espiritualidad parte no del poder, ni de la acumulación, ni del interés, ni de la razón instrumental; arranca de la razón emocional, sacramental y simbólica. Nace de la gratuidad del mundo, de la relación inclusiva, de la conmoción profunda, del movimiento de comunión que todas las cosas mantienen entre sí, de la percepción del gran organismo cósmico empapado de huellas y señales de una Realidad más alta y más última.

Hoy sólo llegamos a este estadio mediante una crítica severa del paradigma de la modernidad, asentado en la razón analítica al servicio de la voluntad de poder sobre los o t r o s y sobre la naturaleza.
Necesitamos superarlo e incorporarlo en una totalidad mayor. La crisis ecológica revela la crisis de sentido fundamental de nuestro sistema de vida, de nuestro modo de sociedad y de desarrollo. No podemos seguir apoyándonos en el poder como dominio y en la voracidad irresponsable de la naturaleza y de las personas. No podemos seguir pretendiendo estar por encima de las cosas del universo, sino al lado de ellas y a favor de ellas. El desarrollo debe ser con la naturaleza y no contra la naturaleza. Lo que actualmente debe ser mundializado no es tanto el capital, el mercado, la ciencia y la técnica; lo que fundamentalmente debe ser más mundializado es la solidaridad con todos los seres empezando por los más afectados, la valorización ardiente de la vida en todas sus formas, la participación
como respuesta a la llamada de cada ser humano y a la propia dinámica del universo, la veneración de la naturaleza de la que somos parte, y parte responsable. A partir de esta densidad de ser, podemos y debemos asimilar la ciencia y la técnica como formas de garantizar el tener, de mantener o rehacer los
equilibrios ecológicos, y de satisfacer equitativamente nuestras necesidades de forma suficiente.

La ecología ahora está en el centro de las discusiones y de las preocupaciones. De un discurso regional, como subcapítulo de la biología, ha pasado a ser actualmente un discurso universal, tal vez el de mayor fuerza movilizadora del tercer milenio. El actual estado del mundo (polución del aire, contaminación de la tierra, pobreza de dos terceras partes de la humanidad, etc.) revela el estado de la psique humana. Estamos enfermos por dentro. Así como existe una ecología exterior (los ecosistemas en equilibrio o en desequilibrio), también existe una ecología interior. El universo no está únicamente fuera de nosotros, con su autonomía, está también dentro de nosotros. Las violencias y las agresiones al medio ambiente lanzan raíces profundas en estructuras mentales que poseen su ancestralidad y genealogía en nuestro interior. Todas las cosas están dentro de nosotros como imágenes, símbolos y valores: el sol, el agua, el camino, las plantas, los minerales viven en nosotros como figuras cargadas de emoción y como arquetipos. Las experiencias benéficas que la psique humana ha vivido en su larga historia, en contacto con la naturaleza y también con el propio cuerpo, con las más diversas pasiones, con los otros como masculino y femenino, padre y madre, hermanos y hermanas, dejan marcas en el inconsciente colectivo y en la percepción de cada persona.

La cultura del capital imperante hoy en el mundo, ha elaborado métodos propios de construcción colectiva de la subjetividad humana. En realidad los sistemas, también los religiosos e ideológicos, solamente se mantienen porque consiguen penetrar la mente de las personas y construirlas por dentro. El sistema del capital y del mercado ha conseguido penetrar todos los poros de la subjetividad personal y colectiva, determinando el modo de vivir y de elaborar las emociones, la forma de relacionarse con los otros, con el amor y la amistad, con la vida y con la muerte. Así se divulga subjetivamente que la vida no tiene sentido si no está dotada de símbolos de posesión y de status, como un cierto nivel de consumo, de bienes, de aparatos electrónicos, de coches, de algunos objetos de arte, de vivienda en sitios de prestigio. Así la sexualidad viene proyectada como simple descarga de tensión emocional a través del intercambio genital. Se oculta el verdadero carácter de la sexualidad, cuyo lugar no es sólo la cama, sino toda la existencia humana como potencialidad de ternura, de encuentro y de erotización de la relación hombre/mujer. Otras veces se da satisfacción a las necesidades humanas ligadas al tener y al subsistir; enfatizando el instinto de posesión, la acumulación de bienes materiales y el trabajo solamente como producción de riqueza. Por otra parte la ecología integral procura desarrollar la capacidad de convivencia y de escucha del mensaje que todos los seres lanzan con su presencia y de reforzar la potencialidad de encantarse con el universo, con su complejidad, majestad, grandeza. Busca animar las energías positivas del ser humano para enfrentar con éxito el peso de la existencia y las contradicciones de nuestra cultura dualista, materialista, machista y consumista.

La ecología integral procura habituar al ser humano a esta visión integral y holística. El holismo no es la suma de las partes sino captar la totalidad orgánica, una y diversa en sus partes, articuladas siempre entre sí dentro de la totalidad y constituyendo esa totalidad. Esta cosmovisión despierta en el ser humano la conciencia de su misión dentro de esa inmensa totalidad. Él es un ser que puede captar todas esas dimensiones, alegrarse con ellas, alabar y agradecer a la Inteligencia que ordena todo y al Amor que mueve todo, sentirse un ser ético, responsable por la parte del universo que le cabe habitar, la Tierra. Somos co-responsables del destino de nuestro planeta, de nuestra biosfera, de nuestro equilibrio social y planetario. Esta visión exige una nueva civilización y un nuevo tipo de religión, capaz de re-ligar Dios y mundo, mundo y ser humano, ser humano y espiritualidad del cosmos.

El cristianismo está llamado a profundizar la dimensión cósmica siempre presente en su fe. Dios está en todo y todo está en Dios (panenteísmo, que no es lo mismo que panteísmo, que afirma equivocadamente que todo es indiferentemente Dios). La encarnación del Hijo implica asumir la materia e insertarse en el proceso cósmico. La manifestación del Espíritu Santo se revela como energía universal que hace de la creación su templo y su lugar privilegiado de acción. Si el universo es una intrincadísima red de relaciones, donde, todo tiene que ver con todo en todos los momentos y lugares, entonces la forma como los cristianos llaman a Dios, Santísima Trinidad, constituye el prototipo de ese juego de relaciones. La Trinidad no es un enigma matemático. Significa entender el misterio último como una inter-relación absoluta de tres divinas Personas, que emergen siempre simultáneamente en un juego de interrelaciones hacia dentro y hacia fuera sin fin y eterno.

Según esta visión verdaderamente holística y globalizante comprendemos mejor el ambiente y la manera de tratarlo con respeto. Entendemos las dimensiones de la sociedad que debe ser sostenible y ser expresión de convivialidad entre los humanos y de todos los seres entre sí.  Nos damos cuenta de la necesidad de superar nuestro antropocentrismo a favor del cosmocentrismo y de cultivar una intensa vida espiritual al descubrir la fuerza de la naturaleza dentro de nosotros y la presencia de las energías espirituales que están en nosotros y que actúan desde el principio en la formación del universo.  Y, finalmente, captamos la importancia de integrar todo, de lanzar puentes hacia todas partes y de entender el universo, la Tierra y a cada uno de nosotros como un nudo de relaciones orientado hacia todas las direcciones.

Para llegar a la raíz de nuestros males, y también a su remedio, necesitamos una nueva cosmología espiritual, es decir, una reflexión que vea el planeta como un gran sacramento de Dios, como el templo del Espíritu, el espacio de la creatividad responsable del ser humano, la morada de todos los seres creados en el Amor, etimológicamente, ecología tiene que ver con morada. Cuidar de ella, repararla y adaptarla a eventuales nuevas amenazas, ampliarla para que albergue nuevos seres culturales y naturales es su tarea y su misión.

Pero en nuestra cultura olvidamos prácticamente cultivar la vida en el espíritu que es nuestra dimensión radical, donde se albergan las grandes preguntas, anidan los sueños más osados y se elaboran las utopías más generosas.  La vida del espíritu se alimenta de bienes no tangibles como el amor, la amistad, la convivencia amigable con los otros, la compasión, el cuidado y la apertura al infinito.  Sin la vida del espíritu divagamos por ahí sin un sentido que nos oriente y que haga la vida apetecible y agradecida.  Solo la vida del espíritu da plenitud al ser humano.  Es un bello sinónimo de espiritualidad, frecuentemente identificado o confundido con religiosidad.  La vida del espíritu es un dato originario y antropológico como la inteligencia y la voluntad, algo que pertenece a nuestra profundidad esencial.


martes, 21 de marzo de 2017



Las 60 Mejores Frases de Erich Fromm

A continuación te dejo más de 60 frases de Erich Fromm (Alemania, 1900 – Suiza, 1980), filósofo y psicoanalista que criticó con ferocidad la sociedad occidental a través de su gran número de publicaciones.

 
ca estadounidense, que se centra en solucionar la neurosis del ser humano moderno a través de la imposición del humanismo por encima del consumismo y los valores económicos.
1. Solo la persona que tiene fe en sí misma es capaz de tener fe en los demás.
2. Morir se tiñe de una amargura conmovedora, pero la idea de tener que morir sin haber vivido es insoportable.3. El sentido de la vida consiste solamente en el propio acto de vivir.
4. No es rico quien tiene mucho, sino quien da mucho.
5. Resulta paradójico en el amor que dos seres se hagan uno y a la vez sigan siendo dos.
6. El ser humano siempre muere antes de haber nacido por completo.
7. Las personas egoístas son incapaces de querer a los demás, y tampoco son capaces de quererse a sí mismas.
8. La debilidad biológica del ser es la condición de la cultura humana.
9. De la misma manera que la producción masiva requiere de la estandarización de mercancías, el proceso social requiere de la estandarización del ser humano, y esta estandarización se denomina igualdad.
10. Paradójicamente, ser capaz de estar solo es la condición para ser capaz de amar.
11. El nacionalismo es nuestra forma de incesto, es nuestra idolatría, es nuestra locura. El
patriotismo es su secta.
12. Justo significa no recurrir al fraude y al engaño a cambio de comodidades y servicios ni a cambio de sentimientos.
13. El amor no es algo natural, sino que requiere disciplina, concentración, paciencia, fe y la derrota del narcisismo. No es un sentimiento, es una práctica.
14. Tanto los sueños como los mitos representan comunicaciones importantes de nosotros mismos a nosotros mismos.
15. Quizás no haya ningún fenómeno que contenga un sentimiento destructivo más grande que la indignación moral, lo cual lleva a que la envidia o el odio actúen disfrazadas de virtud. 
16. En el amor erótico, dos personas que estaban separadas se hacen una. En el amor maternal, dos personas que eran una se separan.
17. Si percibo en otra persona principalmente la superficie, percibo principalmente las diferencias, eso que nos separa. Si me introduzco en su interior, percibo su identidad, nuestra relación de hermandad.
18. La búsqueda de una satisfacción narcisista deriva de la necesidad de compensar por la pobreza material y cultural.
19. Anhelar significa estar preparado en cada momento para lo que aún no ha nacido y a la vez no desesperarse si no hay nacimiento en nuestra vida.
20. Uno no puede ser completamente sensible al mundo sin entristecerse a menudo.
21. No existe casi ninguna actividad ni proyecto que empiece con unas esperanzas y expectativas tan altas, y que a la vez fracase tan a menudo, como el amor. 
22. Que millones de personas compartan las mismas formas de patología mental no implica que estas personas estén cuerdas.
23. No hay ninguna palabra en el lenguaje que se haya prostituido más que la palabra amor.
24. La vida no tiene sentido, excepto el sentido mismo que cada uno le da a su propia vida al revelar todos sus poderes.
25. La historia de la humanidad empezó con un acto de desobediencia y es muy probable que termine con un acto de obediencia.
26. La sociedad tendría que estar organizada de tal manera que la naturaleza social y amorosa del ser humano no se separara de su existencia social, sino que se aunaran.
27. No puede haber libertad sin que exista la libertad de fracasar.
28. El amor inmaduro dice: «te quiero porque te necesito». El amor maduro dice: «te necesito porque te quiero».
29. El ser humano tiene dos orientaciones básicas: tener y ser. Tener implica adquirir y poseer cosas, incluso personas. Ser se centra en la experiencia: intercambiar, comprometerse, compartir con otra gente.
30. La alternativa fundamental para el ser humano es la elección entre vida y muerte, entre creatividad y violencia destructiva, entre realidad e ilusiones, entre objetividad e intolerancia, entre hermandad e independencia y dominación y sumisión.
31. La respuesta madura al problema de la existencia es el amor. 32. La principal tarea del ser humano en la vida es darse a luz a sí mismo, para convertirse en lo que realmente es. El producto más importante de su esfuerzo es su propia personalidad.33. Si yo soy lo que tengo y si pierdo lo que tengo, ¿entonces quién soy?34. Vivimos en un mundo de cosas y nuestra única relación con ellas es que sabemos cómo manipularlas o consumirlas.35. El amor es normalmente un intercambio favorable entre dos personas que consiguen lo máximo de cuanto pueden esperar, teniendo en cuenta su valor en el mercado de las personalidades.
36. En el siglo XIX el problema era que Dios había muerto. En el siglo XX el problema es que el ser humano ha muerto.
37. Aceptar las dificultades, los contratiempos y las tragedias de la vida como un desafío que, al superarlo, nos hace más fuertes.
38. ¿Por que la sociedad se siente responsable solo por la educación de los niños y no por la educación de los adultos de cualquier edad?
39. La cordura es simplemente lo que se encuentra en el marco de referencia del pensamiento convencional.
40. Somos una sociedad de gente profundamente infeliz: solitaria, preocupada, deprimida,
destructiva, dependiente; gente que está encantada cuando matamos el tiempo que estamos intentando atesorar con ahínco.
41. La creatividad significa nacer antes de haber muerto.
42. Quién podría decir si un momento feliz de amor o la alegría de respirar o caminar durante una mañana soleada y oler el aire fresco no merecen todo el esfuerzo y el sufrimiento intrínsecos en la vida.
43. Las condiciones para ser creativo son estar desconcertado, concentrarse, aceptar el conflicto y la tensión, nacer cada día, sentir la razón de uno mismo.
44. El ser humano es el producto de la evolución natural que nace del conflicto de ser un prisionero y separarse de la naturaleza y de la necesidad de encontrar unidad y armonía en ello.
45. Si uno no es productivo en otros aspectos, uno tampoco es productivo en el amor.
46. No se le presta suficiente atención a la palabra aburrimiento. Hablamos de muchas cosas horribles que le suceden a la gente, pero no solemos hablar de una de las peores: sentir aburrimiento, ya sea en soledad o, peor aún, en compañía.
47. Solo son prósperos quienes no quieren más de lo que tienen.
48. La tarea que nos debemos imponer es no sentirnos seguros, sino ser capaces de tolerar la inseguridad. 
49. Si una persona quiere solamente a una única persona y es indiferente a todos las demás, entonces su amor no es amor, sino apego simbólico o egolatría dilatada.
50. La avaricia es un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo eterno por satisfacer la necesidad sin ni siquiera alcanzar satisfacción.
51. La libertad no significa licencia.
52. No hay nada inhumano, maligno o irracional que no produzca algún tipo de consuelo si se hace en grupo.
53. ¿El amor es un arte? Entonces requiere conocimiento y esfuerzo.
54. Lo que la mayoría de la gente entiende en nuestra cultura por ser querido es básicamente una mezcla de popularidad y atractivo sexual.
55. El amor es la única respuesta cuerda y satisfactoria al problema de la existencia humana.
56. La autoridad no es una cualidad que una persona tiene, en el sentido de tener propiedades o cualidades físicas. La autoridad se refiere a una relación interpersonal en que una persona mira a otra con superioridad.
57. El amor es una energía que produce amor.
58. El ser humano es el único animal cuya existencia es un problema que tiene que resolver.
59. La búsqueda de certitud bloquea la de sentido. La incertitud es la única condición que incita al ser humano a revelar sus poderes.
60. La relación materno-filial es paradójica y, en cierto sentido, trágica. Requiere del amor más intenso por parte de la madre, pero precisamente este amor debe ayudar al niño a distanciarse de la madre y a alcanzar la total independencia.
61. Somos lo que hacemos.
62. El amor es la unión con alguien o algo fuera de uno mismo, bajo la condición de conservar el individualismo y la integridad propios.
63. Todos soñamos; no entendemos nuestros sueños, y aun así actuamos como si nada raro sucediera en nuestras mentes dormidas, raro al menos respecto a lo que nuestras mentes hacen lógica y decididamente cuando estamos despiertos.
64. El amor de madre es paz. No necesita ser adquirido, no necesita ser merecido.
65. El peligro del pasado era que los humanos se convirtieran en esclavos. El peligro del futuro es que esos humanos podrían convertirse en robot.
66. El pensador revolucionario y crítico está siempre de alguna manera fuera de la sociedad y, al mismo tiempo, forma parte de ella.

martes, 14 de marzo de 2017

23 cosas que he aprendido dando la vuelta al mundo a pie

Ahora sé que los gestos no significan lo mismo en todos los países y que hay lugares donde es mejor no hacerse un selfie

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Nacho Dean, ante un globo terráqueo
Nacho Dean, ante un globo terráqueo. 

Han pasado casi tres años desde que empecé a dar la vuelta al mundo a pie. Durante este tiempo he pisado 31 países y he recorrido casi 33.000 kilómetros. Ahora me encuentro en Extremadura y, si todo va bien, el día 20 de marzo llegaré a la Puerta del Sol de Madrid, el mismo lugar donde empezó todo. Empecé mi aventura porque quería cumplir un sueño y porque quería vivir de una manera respetuosa con la naturaleza. Pero durante este tiempo he aprendido, además, muchas otras cosas:
1. El cuerpo humano tiene mucho aguante. Durante mi trayecto solía recorrer unos 45 kilómetros diarios, una distancia superior a la de los maratones. Y no solo eso: lo he hecho cargando con un carrito de 50 kilos y atravesando unas condiciones extremas: el frío de las montañas, el calor de los desiertos, la humedad de los trópicos... No deja de sorprenderme que mi cuerpo se haya adaptado tan bien a los cambios. Es más, después de todas las comidas que he probado, mi flora intestinal debe ser digna de un superhéroe.
2. Las noches en la selva son un escándalo. Pasar la noche dentro de una tienda de campaña en Europa es una cosa tranquila: se escucha algún perro, gatos, vacas y poco más. Pero la cosa cambia en una selva ecuatoriana, donde las noches son muy bulliciosas. Las ranas croan como si un serrucho cortara un árbol, los insectos zumban como si tuviesen un motor incorporado y los mamíferos hacen que las ramas crujan cuando merodean alrededor de la tienda de campaña.
3. Las noches en la selva son hermosas. Las noches serán escandalosas, sí, pero si reúnes la valentía necesaria para asomar la cabeza, los árboles de la selva se iluminan por el efecto de las luciérnagas. En Ecuador llegué a ver preciosas guirnaldas de luces blancas y verdes.
4. Una tienda de campaña tiene que estar más ordenada que el palacio de Buckingham. Por su tamaño, una tienda de campaña puede parecer una cosa fácil de manejar. Pero, para empezar, al plantarla debes tener en cuenta su orientación: conviene que ambas salidas se encuentren despejadas, por si llega algún imprevisto y toca salir corriendo. También hay que dejar las cosas ordenadas por si hace falta echar mano de algo en la oscuridad.
5. Cómo preparase para el ataque de un oso. Estuve durmiendo en bosques poblados por osos, como en Eslovenia. Tuve la fortuna de no encontrarme con ninguno. Pero, por si acaso, la gente se empeñaba en aleccionarme en las mejores maneras de reaccionar ante un posible ataque. La mayoría coincidía en que lo mejor es tumbarse y hacerse el muerto. Aunque, como os digo, por fortuna no puedo aseguraros al 100% que esta técnica sea efectiva.
facebook.com/EarthWideWalk
6. Google Maps es una maravilla (aunque tiene margen de mejora). Durante mi viaje me apoyé mucho en los mapas de papel y en Google Maps. Gracias a ellos pude planificar mi viaje sin sobresaltos, porque cualquier error al calcular la distancia entre localidades podría haberme dejado pasando la noche al raso en lugares poco recomendables. Sin embargo, encontré alguna carencia en Google Maps, concretamente en la zona fronteriza entre India y Nepal. Es decir: Google Maps tiene lagunas, y no me refiero a las Lagunas de Ruidera o a los Grandes Lagos, sino a lagunas de contenido. Aunque debo reconocer que, en términos generales, Google Maps fue un grandísimo aliado y compañero de viaje.
7. Mejor si cruzas las fronteras a primera hora. En las fronteras nunca sabes bien lo que te puedes encontrar. Por ejemplo, hay algunas con una amplia zona militar. Y hay otras que parecen peligrosas. Por tanto, lo más recomendable es reducir los riesgos y cruzarlas a primera hora para tener tiempo de buscar un lugar donde dormir a resguardo.
8. No te hagas un selfie en la frontera entre Irán y Armenia. Adopté la costumbre de hacerme un selfie cada vez que cruzaba una frontera. Pero esta costumbre estuvo a punto de jugarme una mala pasada a la entrada de Irán. La cuestión es delicada: si te ven haciendo fotos pueden requisarte la tecnología y acusarte de espionaje. Nunca antes me había alegrado de no hablar el mismo idioma que quienes estaban ante mí. Tras una hora retenido y ante la imposibilidad de comunicarnos, ya que ellos no hablaban ni inglés ni español, los guardias me dejaron marchar. Pero tuve la impresión de que podía haber sido el final de mi viaje.
9. Si escuchas un ruido a tu espalda, date la vuelta. Caminaba tranquilamente por El Salvador cuando escuché un ruido a mi espalda. Me giré y encontré a un tipo que me perseguía con un machete enorme. Por suerte, tres años de caminatas me han dejado en buena forma, así que pude escaparme a la carrera. Pero durante el trayecto conviene estar atento todo el rato.
10. Los peluqueros malasios preadolescenten saben más que tú de fútbol español. Yo no soy muy futbolero: disfruto viendo una final, pero prefiero deportes como la natación o la escalada. Pero, al enterarse de que era español, casi todo el mundo me hablaba automáticamente de fútbol. Uno de los momentos más sorprendentes llegó cuando un peluquero malasio de quince años empezó a recitarme la alineación del Atlético de Madrid, citando a jugadores cuya existencia yo desconocía.
11. El mundo de la grifería está repleto de variantes. En cada país, los grifos de las duchas siguen una lógica propia. Puedes pasar cinco minutos intentando averiguar cómo se abre el grifo. Pero ahí no acaba el reto, porque pueden pasar otros cinco minutos hasta que averiguas cómo se activa el agua caliente.
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12. No es recomendable dejar las cosas al azar. En este viaje no puedes ir en plan loco ni hippie porque no llegarás muy lejos: es peligroso y un mínimo desliz te puede salir caro. Conviene calcular bien las distancias entre las ciudades, las cantidades de comida y de bebida que transportas, conocer los números de emergencias, anticipar los visados que necesitas en cada país... Las enormes rectas que hay en los desiertos de Australia se hacen más largas de lo que imaginas, por lo que será mejor que dosifiques el agua hasta el último mililitro.
13. Sigue habiendo oficios que creías extinguidos. He sido consciente de que, muchas de las cosas que damos por sentado en España, son desconocidas en otros países. Creo que todos deberíamos saberlo, porque en el fondo tenemos mucha suerte. Por ejemplo, en muchos hogares centroamericanos carecen de frigoríficos, por lo que un carretillero se dedica a recorrer las calles con un inmenso bloque de hielo y a picar la cantidad que demandan sus clientes.
14. El género humano merece mucho la pena. Mucha gente concibe lo que hay más allá de sus fronteras como algo violento y peligroso. Pero tras mi experiencia puedo decir que el mundo está lleno de gente fabulosa. Una muestra: durante los más de 1.000 días que ha durado mi travesía, más de 300 personas me han abierto las puertas de su casa para que duerma.
15. Lo que duran unas zapatillas. En mi viaje he utilizado 11 pares de zapatillas. Teniendo en cuenta que he recorrido unos 33.000 kilómetros, podemos llegar a la conclusión de que la vida útil de unas buenas zapatillas alcanza los 3.000 kilómetros.
16. La gente más humilde puede ser la más generosa. En Irán, una docena de jóvenes en moto se acercaron una noche hasta mi tienda de campaña para molestarme. Al día siguiente, para estar un poco más protegido, pedí a una familia muy humilde que me dejara plantar mi tienda de campaña en su terreno. Mi anfitrión me obligó a dormir en su cama, mientras él dormía en el sofá. No hubo manera de que cambiara de idea. Esto me hizo comprender que en Europa somos muy celosos de nuestras propiedades.
17. Es posible entenderse con los demás aunque no hables el mismo idioma.Solo hablo español e inglés, pero no he tenido problemas para entenderme con la gente. Es posible entenderse con un granjero serbio o con un aldeano tailandés a través de los gestos. Eso sí, en ocasiones también conviene hacerse el despistado y usar la lejanía idiomática como mecanismo de defensa, como en la frontera de Irán.
Así quedó uno de los pares de zapatillas. facebook.com/EarthWideWalk/
18. Pero no valen todos los gestos. Como acto reflejo, mucha veces levantamos el pulgar en las fotos, como un gesto de aprobación. Pues bien, no lo hagáis si estáis de visita en Irán. La gente que posaba conmigo para una fotografía tuvo que explicarme que el gesto allí no estaba bien visto, porque viene a significar algo como "métete el dedo por ahí". Mis compañeros entendieron que no había mala fe y, con mucho sentido del humor, nos hicimos otra fotografía en la que todos levantábamos el pulgar.
19. Algunos saludos no son bienvenidos. No hay una forma única de saludarse. En los países hindúes juntan las manos y en los árabes se llevan la mano al corazón. Lo que no hay que hacer en un país árabe es dar la mano a una mujer, como tuvieron que explicarme en una ocasión después de hacerlo.
20. Si crees que mi viaje ha sido una locura, has de saber que otras personas lo hacen, aunque son muy pocas. Durante mi trayecto me crucé con otras cuatro personas en mi misma situación. El primero, un tipo que iba desde Rumanía hasta Tarifa. Por desgracia, tuvo que abandonar a la altura de Francia porque se le inflamó un pie. El segundo, un tipo que viajaba de Singapur a Francia, que se vio obligado a abandonar en India por culpa de la malaria. El tercero, un japonés que cruzaba Australia, al que perdí la pista. Y, el cuarto, que sí cumplió su objetivo, un británico que viajaba desde Canadá a Argentina. Imaginad la emoción que recorre el cuerpo cuando, después de una larga caminata, te cruzas con una persona que está pasando por lo mismo que tú.
21. El mundo está repleto de contrastes. Los contrastes son menos perceptibles cuando viajas a pie, ya que te vas aclimatando poco a poco a los distintos escenarios. Sin embargo, es imposible pasar por alto el contraste entre dos países como México y Estados Unidos, por ejemplo. O el contraste entre Indonesia y Australia. El primero, mucho más ajetreado, poblado y barato. El segundo, mucho más ordenado, despoblado y caro.
22. Hay otras formas de organizarse (y a veces son muy efectivas). En Bolivia, por ejemplo, conocí a los indígenas aymaras, que tienen unas comunidades mucho menos jerarquizadas y burocratizadas que nuestras sociedades. Ellos se reparten las responsabilidades en las asambleas locales. Por ejemplo, deciden quién se ocupará durante un tiempo de la recogida de basuras. Esta forma tan cercana de actuar hace que todos se sientan más involucrados y que vivan en mayor armonía con la naturaleza.
23. Las personas tenemos más afinididades que diferencias. Nuestras costumbres, nuestras religiones, nuestros sistemas políticos podrán ser diferentes, pero durante mi viaje he llegado a la conclusión de que las personas tenemos más afinidades que diferencias. Los humanos tendemos a resaltar las diferencias y los aspectos negativos, pero si hago un balance de toda mi aventura llego a la conclusión de que predomina la gente buena.