martes, 29 de noviembre de 2016

SER DE LA U, ES UN CONCEPTO AZUL

Víctor Rey

El próximo año 2017 en el mes de mayo el Club Universidad de Chile cumplirá 90 años. Preparándose para esa ocasión el club ha producido una nueva camiseta conmemorativa de ese   aniversario, y se ha pedido al pueblo azul que este día jueves 30 de noviembre en todo el país y en el extranjero la hinchada azul porte una camiseta azul.
Cuando era niño tuve la oportunidad de ver algunas veces al famoso “Ballet Azul”.  Ese equipo de fútbol que en diez años obtuvo seis campeonatos y cuatro subcampeonatos de fútbol chileno.   La imagen que tengo de entrar al Estadio Nacional junto a mi hermanos mayor y otros amigos no se ha borrado y lo que más me impresionó fue ver salir a la Universidad de Chile al campo de juego con su tradicional tenida azul rey con una gran U roja en el pecho, que contrastaba con el verde del césped, fue algo inefable.  Ver en directo como Leonel Sánchez enviaba un centro al área para que Carlos Campos  empalmara de cabeza y convirtiera el gol, era algo común en ese equipo.  También recuerdo como Luis Eyzaguirre el primer jugador chileno que integro un equipo de estrellas mundiales de la FIFA, perseguía y no dejaba tomar el balón al puntero izquierdo de Colo Colo.  Ese día la Universidad de Chile triunfó sobre su archirrival y recuerdo que la alegría de esa tarde de domingo me acompañó por varias semanas.  Todavía recuerdo de memoria esa formación que también fue la base de la Selección Chilena que obtuvo el tercer puesto en el Mundial de Fútbol realizado en 1962.  Al arco Manuel Astorga, en la defensa, Luis Eyzaguirre, Humberto Donoso, Sergio Navarro, en el medio campo, Carlos Contreras y Alfonso Sepúlveda y en la delantera, Braulio Musso, Ernesto Alvarez, Carlos campos, Rubén Marcos y Leonel Sánchez.  Y su entrenador “El Zorro”, Luis Alamos.  También en ese tiempo conocí el himno del club y ver como la barra de la U lo cantaba con tanta emoción en especial en los clásicos universitarios.  Me llamó la atención que este himno más que de un club de fútbol parece un himno a la vida. Algunas de sus estrofas inspiran y lo seguirán haciendo, son un verdadero poema: “Ser un romántico viajero y el sendero continuar, ir más allá del horizonte do remonta la verdad y en desnudo de mujer, contemplar la realidad. Brindemos camaradas por la Universidad en ánforas azules de calidad emoción, brindemos por la vida fecunda de ideal sonriendo con el alma prendida en el amor…”
Luego de esa década que marco al fútbol chileno, le costó 25 años a la U volver a levantar una copa y también vivir su año más negra en 1989 cuando baja a la segunda división.  Volvió a la primera división el mismo año en que volvió la democracia  a Chile en 1990, después de 17 años de dictadura militar.   La famosa barra que apoya en cada partido a la Universidad de Chile y lo acompaña donde vaya, fue la primera barra y también el primer grupo que se atrevió a lanzar gritos de desaprobación por la violación a los Derechos Humanos en Chile, contra Pinochet.  En eso siempre se destacó la barra de Los de Abajo por su compromiso social.  En estos tiempos de movimiento social y de lucha por una educación de calidad, gratis y sin lucro, nuevamente la barra de Los de Abajo ha vuelto a apoyar a los estudiantes y ponerse de lado de la justicia.
Otra característica de este club es la cantidad de nombres que ha coleccionado a través del tiempo: La Chile, la U, El León, el Bulla, los azules, el romántico viajero, el Chuncho,  el romántico bohemio….
La noche del miércoles 14 de diciembre del 2011  quedará marcada en la historia de los azules y del fútbol chileno.  Esa noche, el cielo fue más azul que nunca y todo se tiño de azul.  La U ha obtenido la Copa Sudamericana venciendo por 3 goles a cero a La Liga Universitaria de Quito.  Cuando el árbitro brasileño tocó el pitazo final, se desató el carnaval y como siempre la gente salió a festejar en las plazas y calles de Chile, desde Arica a Punta Arenas.  En Santiago con los amigos que vimos el partido en casa de un amigo ecuatoriano, también nos fuimos a celebrar a la Plaza Italia con 25.000 personas que llegaron a ese punto de encuentro capitalino.  Nos involucramos con un grupo que venía marchando por la Avenida Vicuña Mackenna con un lienzo que decía: “La U Antifascista”.  Parecía una noche de año Nuevo y cuando el reloj marcó la medianoche el pueblo azul se abrazaba, cantaba, saltaba y gritaba: “Al León, al León yo lo llevo en el corazón”.
Universidad de Chile, como toda institución de prestigio, ha generado sus propios emblemas a lo largo de sus 84 años de historia.   Eran 84 años de historia, primer título internacional, invicto, con el mejor rendimiento de equipos sudamericanos en 42 años.   El amor a la camiseta era uno de ellos, pero también compartían una gran deuda: la ausencia de una corona internacional.  Ni el “Ballet Azul” de la década del 60, ni el plantel bicampeón de 1994 y 1995 pudieron concretar ese sueño que este equipo hizo realidad esa noche.
Las paradojas de la vida han hecho que esta final inédita la U de Chile la tuvo que disputar con La Liga Deportiva de Quito.  La primera vez que fui a ver fútbol en Ecuador, fue para presenciar el clásico entre La Liga y el Barcelona de Guayaquil. En el estadio Atahualpa de Quito.  Fui con mi hijo que en ese entonces tenía 7 años y nos hicimos simpatizantes de la Liga en el tiempo que vivimos en ese hermoso país.  Pero la sangre tira y la tierra y la historia también.  Y es así que en esta finalísima tuve que hacer un ejercicio de discernimiento y mi corazón se inclinó por la U de Chile.  Creo que  a mi hijo también le costó pero él tiene un corazón azul y ya tenía tomada su decisión.
Esta histórica conquista azul, al transformase  en el segundo club nacional que obtiene un trofeo continental, tiene bases sólidas.  En esta nueva etapa hay un genio y este ha sido el único “santo” en el cual creo: Sampaoli.  Discípulo de Marcelo Bielsa, que tuvo una idea y la llevó a adelante sin concesiones.  Un entrenador que solidarizó con las demandas estudiantiles y que al saber que sus líderes, Camila Vallejos y Giorgio Jackson eran de la U, los invitó a un partido de la Copa Sudamericana.  Su equipo ganó el título jugando siempre a lo mismo: a proponer, como dice a cada rato el profesor con la humildad de quien se sabe un bielsista que salió desde abajo.  Proponer, en este caso, no es otra cosa que buscar el camino más corto hacia la victoria, tocar rápido, tocar bien, quitar rápido, tocar bien, quitar arriba, y todo eso hacerlo hasta que duela porque al rival, inevitablemente, le va a doler primero.  Lo que tenemos aquí es un equipo que finalmente trabaja en equipo.  Una cosa es ganar una final.  Otra es hacerlo con tal autoridad.  Jugando tan bien al fútbol.  Con unos tipos que parecen volar en la cancha.  Dan la impresión de correr siempre más que los demás.  Ganan todas o casi todas las pelotas divididas.  Y lo mejor de Sampaoli es que también admira a Ernesto Sábato, el escritor argentino, y en sus charlas motivacionales utilizó textos de El Túnel, y  Sobre Héroes y Tumbas e imagino de sus ensayos también.  Cuanto aprenderían y se motivarían muchos clubes si hicieron lo mismo con tantos buenos escritores que tenemos en América Latina.

Cuando lleguemos a viejos y hagamos del recuerdo nuestro ejercicio predilecto, volveremos a vivir lo que vivimos.  Nos acordaremos de todas estas cosas y se nos llenarán los ojos de lágrimas y quizá se nos vengan a la memoria el recuerdo de esos días, en el talento de Vargas, en la fuerza de Aránguiz, en la solidez de Herrera, en la convicción de Sampaoli.  No vamos a estar para una vuelta olímpica a esa edad, pero daremos la pelea, diría que felices al amparo de estos días de gloria, hermosos, inolvidables.  Por que como dice el lema de la barra azul que es la más grande y fiel: “Más que una pasión, es un sentimiento.”

sábado, 26 de noviembre de 2016

FIDEL CASTRO, EL ÚLTIMO REVOLUCIONARIO DEL SIGLO XX

Víctor Rey

El 10 de noviembre de 1971, Fidel Castro pisaba tierra chilena en Santiago, donde fue recibido por el presidente Salvador Allende, quien hace un año había asumido el gobierno a través de la Unidad Popular, coalición de partidos de izquierdas, e inmediatamente había reestablecido relaciones diplomáticas con Cuba que se habían suspendido por la presión de Estados Unidos en 1964.  Permaneció por tres semanas hasta el 2 de diciembre recorriendo desde el norte al sur, las ciudades de Iquique, Antofagasta, Chuquicamata, Santiago, Rancagua, Santa Cruz, Concepción, Talcahuano, Lota, Tome, Puero Montt y Punta Arenas.  Visitando escuelas, universidades, fábricas, minas y campos agrícolas. Uno de los encuentros más emblemático fue el realizado en el foro de la Universidad de Concepción donde tuvo un diálogo con los dirigentes y militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), movimiento en el cual yo militaba y la universidad en la cual más tarde, dos años después entraría yo a estudiar filosofía.  Cuando regreso del sur aterrizó en Santiago en el antiguo aeropuerto Los Cerrillos. En auto, escoltado por una caravana de vehículos pasó por la antigua avenida San Joaquín, hoy Carlos Valdovinos, en la ex Comuna San Miguel, a dos cuadras de la casa de mis padres.  Junto a los amigos del barrio fuimos a ver pasar al comandante de la Revolución Cubana, quién desde la ventana de auto que lo transportaba nos saludó.  Escuché todos sus discursos y más adelante los leí en un libro que publicó la Editorial Quimantú.  No puedo dejar de reconocer que fue un gran orador, elocuente, cautivador y seductor por la palabra.  Recuerdo otros discursos de él.  Cuando se produjo el Golpe de Estado en Chile en septiembre de 1973, tuvo palabras especiales para el presidente Salvador Allende en la Plaza de la Revolución en La Habana.  He tenido la oportunidad de visitar Cuba en dos oportunidades.  La primera fue en el año 1995 en pleno “período especial”.  La situación económica de la isla era muy difícil. La segunda fue el año 2000.  En ese momento la situación era mejor.  Era época de vacaciones y los vuelos a la isla estaban completos.  De regreso tuve problemas para regresar  y la Compañía aérea me hospedo por tres días junto a otros pasajeros en el Hotel Habana Libre.  El mismo hotel que ocupó Fidel junto a sus colaboradores en los primeros meses de la revolución.  Desde ahí tomó las primeras medidas.  Era justo el 26 de julio, aniversario del asalto al Cuartel Moncada y pude ver por televisión el discurso de Fidel Castro a la gente de Cienfuegos por cinco horas.  Fidel tiene el record Guinnes del discurso más largo en las Naciones Unidas de 7 horas.  Y sus discursos superan los 20.000.
Líder autoritario para media humanidad, leyenda revolucionaria y azote del imperialismo yanqui para los más desposeídos y la izquierda militante.  Fidel Castro era el último sobreviviente de la Guerra Fría y seguramente el actor político del siglo XX que más titulares acaparó a lo largo de sus 47 años de mando absoluto en Cuba. Estrenó su poder caudillista el 1 de enero de 1959 tras derrocar al régimen de Batista. Ni siquiera en el ocaso de su existencia, después de que una enfermedad lo apartó del Gobierno en 2006, desapareció su influencia en una isla que siempre se le quedó pequeña, pues Castro la concebía como una pieza más de ajedrez en la gran partida de la revolución universal, su verdadero objetivo en la vida.
Castro tenía 90 años al fallecer.  Su hermano el presidente Raúl Castro anunció su muerte a través de televisión.  "Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo que hoy 25 de noviembre del 2016, a las 10.29 horas de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución Cubana.  Fidel Castro Ruz", ha dicho emocionado el mandatario. “En cumplimiento de la voluntad expresa del compañero Fidel, sus restos serán cremados en las primeras horas de mañana sábado 26.[…] ¡Hasta la victoria! ¡Siempre!”.
Según el periodista norteamericano Tad Szulc, autor de una rigurosa biografía sobre Castro, desde su juventud Fidel creyó que había “líderes destinados a desempeñar papeles cruciales en la vida de los hombres, y que él era uno de ellos”. Esa convicción, unida a su intuición política y gran poder de convencimiento, así como a su temeridad y capacidad de “convertir los reveses en victorias”, le hicieron destacar en un momento muy especial de la historia de Cuba, cuando la corrupción general y el descrédito del Gobierno de Carlos Prío Socarrás eran terreno fértil para la lucha política.
Tras graduarse de abogado en 1950 y abrir un pequeño bufete, entró de lleno en política con el Partido Ortodoxo, que lo designó candidato al Congreso en las elecciones que debían realizarse en junio de 1952. Sin embargo, el 10 de marzo de ese año la historia de Fidel Castro y la de Cuba cambiaron para siempre con el golpe de Estado que encabezó el exsargento Fulgencio Batista.
Rotas sus relaciones con la ortodoxia por considerar débil su reacción al golpe, Castro concibió una acción armada que debía provocar una insurrección popular: fue el asalto al cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953. La operación acabó en fracaso y se saldó con la muerte de 67 de los 135 integrantes del comando revolucionario, la mayoría asesinados después de los combates. Los rebeldes fueron juzgados en un proceso muy sonado en el que Castro asumió su propia defensa, el célebre alegato conocido como La historia me absolverá, donde expuso su programa político y revolucionario que incluía entre sus demandas la restauración de la constitución de 1940.
Fidel bajó de la montaña envuelto en la bandera de José Martí y convertido en un ídolo popular que encarnaba los valores de la justicia social en una nación empobrecida por la dictadura. Los intelectuales de todo el mundo, con Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir a la cabeza, saludaron su victoria y aquella magia duró algunos años pese a que la revolución se radicalizó pronto.
En aquel momento Castro gozaba de un inmenso apoyo popular y su imagen era la de un genuino líder revolucionario, joven, atrevido y lleno de frescura, nada que ver con los grises dirigentes de los países comunistas de Europa del Este, instalados en el poder por obra y gracia de los tanques soviéticos y por ello simples marionetas del Kremlin.
Durante medio siglo Fidel gobernó la isla a golpe de discursos y utilizó masivamente la televisión para lograr el respaldo popular, un tesoro político que administró con la misma habilidad que se deshizo de sus enemigos en el momento más conveniente y que se sirvió de sus aliados para montar un sistema político a su medida, en el que el Ejército y el Partido Comunista fueron los pilares de su poder.
Uno de sus buenos amigos, el premio nobel colombiano Gabriel García Márquez, escribió de él una vez que “su devoción por la palabra” era “casi mágica”. “Tres horas son para él un buen promedio de una conversación ordinaria. Y de tres horas en tres horas, los días se le pasan como soplos”, señaló Gabo. La aparente desmesura de la descripción no es tal, ni mucho menos. Cualquier político extranjero que lo haya tratado puede atestiguarlo, y no digamos los millones cubanos de cualquier edad que han debido dedicar miles o decenas de miles de horas de su vida a escuchar las alocuciones y arengas del comandante
De un modo u otro, sus manos y su cabeza estuvieron en todo: el apoyo de las guerrillas y movimientos insurgentes en África y América Latina; la aventura fracasada del Che Guevara en Bolivia, que fue precedida por la incursión del revolucionario cubano-argentino en el Congo; la zafra azucarera de los 10 millones, en los años setenta, una más de sus estrategias económicas voluntaristas diseñada para ser la salvación productiva del país y cuyo fracaso estrepitoso le obligó a entregarse definitivamente a la Unión Soviética y tragar con el lodazal burocrático del socialismo real para sobreponerse al colapso.
Tras la grave enfermedad intestinal que casi le cuesta la vida y le sacó del ejercicio del poder el 31 de julio de 2006, Raúl Castro se hizo cargo de la presidencia del Gobiernos, y luego del liderazgo del Partido Comunista. Se inició entonces un proceso de reformas aperturistas muy controlado, así como un desmontaje silencioso del sistema paternalista y de gratuidades sociales creado por Fidel. Desde entonces el líder comunista se mantuvo en un segundo plano, escribiendo artículos sobre diversos temas y clamando contra Estados Unidos y el capitalismo desde su retiro dorado.

Dictador para muchos, último revolucionario del siglo XX para sus admiradores en el Tercer Mundo, desde hacía tiempo Castro no participaba en las decisiones de gobierno, aunque por su carácter de símbolo hasta el último hilo de vida influyó en el rumbo político del régimen cubano y marcó la línea roja que no debía cruzarse. Ahora ya no existe. Y esta vez sí es de verdad.

jueves, 24 de noviembre de 2016

LOS 10 MANTRAS PARA EL HOMBRE Y LA MUJER DE HOY

Sin importar qué tan difícil o dolorosa sea la situación por la que estés pasando, es tu mentalidad la que permite o no que esta te afecte.
Las personas exitosas viven las mismas experiencias y situaciones que la mayoría, así que esta no es la razón por la cual son diferentes. Ellos también viven momentos difíciles como tú, pero es su mentalidad y son los pensamientos que albergan en su mente lo que los hace distintos y sobresalir sobre los demás.
El término mantra proviene de man- (‘mente’ en sánscrito) y el sufijo instrumental -tra, lo que podría traducirse literalmente como "Instrumento mental".
Recuerda que si quieres conseguir resultados distintos en tu vida tendrás que hacer algo diferente, así que aquí tienes 10 “instrumentos mentales” que cargarán tu mente con un combustible único para lograr tus sueños.
1. “Eres responsable por los pensamientos que albergas en tu mente en cualquier momento. Tienes la capacidad de pensar lo que desees. Así que inclusive todas tus actitudes y comportamientos negativos y autodestructivos se han originado en la manera que has elegido pensar”: Wayne Dyer
Tienes dos opciones cada vez que enfrentas un dificultad o reto en tu vida: puedes mirar los aspectos positivos o hundirte en cada circunstancia negativa. Al final no importa qué tan difícil sea la situación, lo importante es tu decisión de cómo abordar el problema.
No se trata de obviar la realidad y simplemente pensar que todo estará mejor, sino entender que si bien hay dificultades que debes enfrentar, con una mentalidad positiva podrás sacarle una mayor ventaja a esta situación y salir adelante.
Después de todo, de esto se tratan las dificultades, de salir con la certeza de que eres lo suficientemente fuerte para enfrentar una dificultad y quedarte con aprendizajes, no con tristezas.
2. “Solo aquellos que están dormidos no cometen errores”: Ingvar Kamprad
Las personas exitosas cometen más errores que el promedio ya que tienen claro que los errores no son el antónimo del éxito (algo que no entiende la mayoría), sino un paso más en su camino.
Cuando cometes un error significa que estás aprendiendo algo nuevo, que te estás exponiendo a una nueva realidad, a nuevos retos y sobretodo a nuevas oportunidades de mejorar.
Sin embargo, esto tampoco significa que las personas exitosas pasen su vida buscando equivocarse, y mucho menos cometer el mismo error varias veces. La importancia de los errores no radica en ellos sino en el aprendizaje. Así que cada error es una oportunidad para aprender algo nuevo.
3. “El sabio no es el hombre que proporciona las respuestas verdaderas, es el que formula las preguntas verdaderas”: Claude Lévi Strauss
Uno de los mayores problemas de las personas es que piensan que los más inteligentes y exitosos son aquellos que tiene una mayor cantidad de respuestas a preguntas. Admiramos a quienes tienen una solución para todo, y no a quien hace las preguntas indicadas.
Hazte la siguiente pregunta, ¿cuándo fue la última vez que aprendiste algo cuando eras tú quien estaba hablando? Ahí está el problema, no aprendiste nada.
Las personas exitosas entienden que el valor de las preguntas se debe a que éstas pueden llevarlos al siguiente nivel y les permiten conocer otros puntos de vista, otras razones y fundamentos.
Así que la próxima vez que te sientas muy tentado a expresar tus ideas, considera la posibilidad de formular una pregunta. Sin lugar a dudas aprenderás mucho más.
4. “Odio cómo piensa la gente con el ‘vaso medio vacío’ cuando en realidad está casi lleno. Estoy agradecido cuando tengo una gota más en el vaso porque sé exactamente qué hacer con ella”: Gary Vaynerchuk
La gratitud no solo es sinónimo de éxito, es el reflejo de la mentalidad de aquellas personas que aprecian hasta el más simple detalle en sus vidas. Si tú no te sientes agradecido por cada cosa que tienes en tu vida, sin importar su tamaño o valor, difícilmente lograrás alcanzar tus objetivos.
Todos los días en la mañana agradece por lo que tienes; desde la cama donde duermes, por la comida que tienes sobre tu mesa hasta por las personas que te acompañan en tu vida. Ser agradecido significa que aprecias lo que tienes, lo que has logrado y que estás dispuesto a trabajar por alcanzar nuevas cosas.
Es importante que no confundas gratitud con conformismo, ya que este último implica que no tienes la mentalidad para mirar hacia el futuro y prefieres quedarte con lo que has cosechado en tu pasado.
5. “Asume responsabilidad personal. No puedes cambiar las circunstancias, las estaciones o el viento, pero te puedes cambiar a ti mismo. Eso es algo que tienes a tu cargo”: Jim Rohn
Las personas que consiguen grandes cosas en su vida tienen una cosa clara: su vida no es una cuestión de azar, es el resultado de sus pensamientos, acciones y responsabilidades.
Si tú no estás dispuesto a responsabilizarte por tus acciones y resultados nunca serás lo que esperas lograr. ¿Por qué? Porque esta actitud implica que tú no estás a cargo de tu vida, que no eres el conductor de tu carrera, que no crees posible que tus actos afecten tu futuro…
Así que sé responsable de tus actos, que si bien no puedes definir como será tu camino al éxito, si este tendrá muchas curvas o altibajos, sí puedes definir cómo vas a manejar y superar cada dificultad.
6. “El tiempo, la perseverancia y diez años de intentos eventualmente te hará ver como un éxito de la noche a la mañana”: Biz Stone
Vivimos en una sociedad donde se premia a quien tiene resultados en el corto plazo. Pensamos que casos de éxito como Mark Zuckerbergtomaron algunos meses, que Elon Musk triunfó en su primer intento y que Bill Gates siempre tuvo claro lo que haría con su vida…
Falso.
Nos han vendido esta idea porque lo único que vemos son los resultados, no el proceso. Creemos que todo siempre ha sido color de rosa desde el comienzo y que estos personajes son unos afortunados por causa del destino.
Sin embargo la realidad se ubica en el proceso, en años de esfuerzos y sacrificios que nadie ve ni entiende y que toca lidiar en soledad. Ahí radia el éxito, en la capacidad de superar estos momentos para que más adelante alguien venga y te pregunte cómo hiciste para lograrlo tan rápido.
La invitación es a que tengas una visión de largo plazo, que pienses en una carrera de resistencia y no de velocidad, que te enfoques en tu propósito de vida por medio de pequeños objetivos.
No permitas que la “demanda de resultados inmediatos” te haga sentir que fracasaste o que nunca alcanzarás algo grande en tu vida; ten una visión más allá de esto y enfócate en el largo plazo.
7. "Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre": Mahatma Gandhi
El éxito depende de muchos factores, uno de ellos es entender que el aprendizaje no se limita a una escuela o universidad. El aprendizaje no se trata de memorizar unas cuantas fórmulas o tener el mejor promedio de tu carrera profesional.
El aprendizaje se trata de adquirir el mayor conocimiento y experiencia de cada situación que enfrentas. Pregúntate todos los días qué puedes aprender de lo que estás viviendo; puede ser una metodología de trabajo, una estrategia de ventas, a cómo tratar a otras personas, a conectarte profesionalmente…
Sácale el máximo provecho a tu vida y utiliza cada día que tienes para aprender algo nuevo. No para “verte” más inteligente, sino para construir una mejor versión personal.
8. “Rodéate solo de personas que van a levantarte a lo más alto”: Oprah Winfrey
Hasta que no entiendas que las personas que te rodean pueden elevarte para alcanzarlas o hundirte para nivelarte con ellas, nunca escogerás sabiamente con quien compartir la mayor parte tu tiempo.
En otras palabras, cuando entiendas la importancia de la persona que tienes a tu lado, podrás valorar tu tiempo y finalmente hacer lo necesario para ser exitoso.
Tú podrás rodearte de personas que solo hablen de fiesta, chismes y cosas banales; o puedes estar acompañado de personas que hablen de negocios, inversiones y de maneras de mejorar su vida. Es tu elección escoger que calidad de información le ingresarás a tu mente.
Recuerda que eres el promedio de las personas con las cuales pasas la mayor parte de tu tiempo. Analiza y mira qué tan exitosos y qué tan modelos a seguir son para tu vida, ya que al final, terminarás pareciéndote a ellos.
9. “Lo más curioso acerca del juego de la vida es que cuando nos rehusamos a conformarnos con segundos lugares y decidimos salir tras lo mejor de lo mejor, generalmente lo obtenemos”: Somerset Maugham
Las personas no están dispuestos a ser parte del promedio que vive su vida como si tuvieran varias oportunidades si ésta no resulta.
Todas las mañanas rompe tu zona de confort. Rompe con tu rutina y con tus miedos que te tienen estancado con expectativas muy altas, pero con temor de hacerlas realidad. Aquí tienes algunas alternativas para lograrlo:
Levántate una hora antes y haz ejercicioLee un libro cuando tengas ganas de ver televisiónDeja de fumar y tomar alcohol este fin de semanaCambia la música por un audiolibro o podcastHaz esa llamada al cliente que tanto llevas planeandoCrea un blogy expresa tus opiniones e ideasGuarda tu teléfono por dos horasHaz todo aquello que el promedio no hace…te aseguro que tendrás resultados fuera de lo normal
10. “El éxito está conectado con la acción. La gente exitosa se mantiene en movimiento. Cometen errores pero nunca se dan por vencido”: Conrad Hilton
Finalmente, el mayor mantra de las personas exitosas es que sus logros y nivel de vida se deben a una sola cosa: ellos han hecho algo al respecto. Ellos no hablan que quieren ser exitosos, tampoco se lo imaginan y muchos menos se quedan con su imagen mental de lo que quieren alcanzar… ellos trabajan por ello, ejecutan y hacen realidad.
Es por esto que hay errores, soledades, miedos e incertidumbre; porque la mayoría de personas no está dispuesta a hacer lo que sea necesario para lograr este nivel de vida, y porque lamentablemente le temen hasta a la posibilidad de ser exitosos.
Así que la invitación es que vivas según estos mantras, pero que hagas algo al respecto. Actúa, equivócate, siente miedo y duda de ti, pero nunca dejes de intentarlo. Esto es lo que te llevará al éxito.