jueves, 30 de noviembre de 2017

Concepción del ser humano en el marco de una ecología integral

Leonardo Boff


  En su encíclica sobre "el Cuidado de la Casa Común" el Papa Francisco sometió a una rigurosa crítica el clásico antropocentrismo de nuestra cultura a partir de una visión de ecología integral, cosmocentrada, dentro de la cual el ser humano aparece como parte del Todo y de la naturaleza. Esto nos invita a revisar nuestra comprensión del ser humano en el marco de esta ecología integral. Cabe subrayar que las contribuciones de las ciencias de la Tierra y de la vida subyacentes al texto papal vienen englobadas en la teoría de la evolución ampliada. Ellas nos han traído visiones complejas y totalizadoras, insertándonos como un momento del proceso global, físico, químico, biológico y cultural.
Después de todos estos conocimientos nos preguntamos, no sin cierta perplejidad: ¿quiénes somos, al final, en cuanto humanos? Intentando responder diríamos: el ser humano es una manifestación de la Energía de Fondo, de donde todo proviene (Vacío Cuántico o Fuente Originaria de todo Ser); un ser cósmico, parte de un universo, posiblemente entre otros paralelos, articulado en once dimensiones (teoría de las cuerdas), formado por los mismos elementos físico-químicos y por las mismas energías que componen todos los seres; somos habitantes de una galaxia media, una entre doscientos mil millones y de un planeta que circula alrededor del Sol, una estrella de quinta categoría, una entre otros trescientos mil millones, situada a 27 mil años luz del centro de la Vía Láctea, en el brazo interior de la espiral de Orión; que vive en un planeta minúsculo, la Tierra, considerada un superorganismo vivo que funciona como un sistema que se autorregula, llamado Gaia.
Somos un eslabón de la cadena de la vida; un animal de la rama de los vertebrados, sexuado, de la clase de los mamíferos, del orden de los primates, de la familia de los hominidos, del género homo, de la especie sapiens/demens, dotado de un cuerpo de 30 mil millones de células y 40 mil millones de bacterias, continuamente renovado por un sistema genético que se formó a lo largo de 3.800 millones de años, la edad de la vida; que tiene tres niveles de cerebro con cerca de cien mil millones de neuronas: el reptiliano, surgido hace 300 millones de años, que responde de los movimientos instintivos, en torno al cual se formó el cerebro límbico, responsable de nuestra afectividad, hace 220 millones de años, completado finalmente por el cerebro neo-cortical, surgido hace unos 7-8 millones de años, con el que organizamos conceptualmente el mundo.
Portador de una psique con la misma ancestralidad del cuerpo, que le permite ser sujeto, psique ordenada por emociones y por la estructura del deseo, de arquetipos ancestrales, y coronada por el espíritu que es aquel momento de la conciencia por el cual se siente parte de un Todo mayor, que lo hace siempre abierto al otro y al infinito; capaz de intervenir en la naturaleza, y así de hacer cultura, de crear y captar significados y valores y de preguntarse sobre el sentido último del Todo y de la Tierra, hoy en su fase planetaria, hacia la noosfera, por la cual mentes y corazones confluirán en una Humanidad unificada.
Nadie mejor que Pascal (†1662) para expresar el ser complejo que somos: "¿Qué es el ser humano en la naturaleza? Una nada delante del infinito, y un todo ante la nada, un eslabón entre la nada y el todo, pero incapaz de ver la nada de donde viene y el infinito hacia donde va. En él se cruzan los tres infinitos: lo infinitamente pequeño, lo infinitamente grande y lo infinitamente complejo (Chardin). Siendo todo eso, nos sentimos incompletos y todavía naciendo pues nos percibimos llenos de virtualidades. Estamos siempre en la prehistoria de nosotros mismos. Y a pesar de ello experimentamos un proyecto infinito que reclama su objeto adecuado, también infinito, que solemos llamar Dios o con otro nombre.
Y somos mortales. Nos cuesta acoger la muerte dentro de la vida y la dramaticidad del destino humano. Por el amor, por el arte y la fe presentimos que nos transfiguramos a través de la muerte. Y sospechamos que en el balance final de las cosas, un pequeño gesto de amor verdadero e incondicional vale más que toda la materia y la energía del universo juntas. Por eso, sólo vale hablar, creer y esperar en Dios si Él es sentido como prolongación del amor en forma de infinito. Pertenece a la singularidad del ser humano no sólo aprehender una Presencia, Dios, pasando a través de todos los seres, sino entablar con Él un diálogo de amistad y de amor. Intuye que Él es el correspondiente al deseo infinito que siente, Infinito que le es adecuado y en el que puede reposar. Ese Dios no es un objeto entre otros, ni una energía entre otras. Si así fuera podría ser detectado por la ciencia. Se presenta como aquel soporte, cuya naturaleza es Misterio, que todo sostiene, alimenta y mantiene en la existencia. Sin Él todo volvería a la nada o al Vacío Cuántico de donde irrumpió cada ser. Él es la fuerza por la que el pensamiento piensa, pero que no puede ser pensada. El ojo que ve todo pero que no puede verse. Él es el Misterio siempre conocido y siempre por conocer indefinidamente. Él atraviesa y penetra hasta las entrañas de cada ser humano y del universo. Podemos pensar, meditar e interiorizar esa compleja Realidad, hecha de realidades y es en esa dirección como debe ser concebido el ser humano. Quien es y cuál es su destino final se pierde en el Incognoscible, siempre de alguna manera cognoscible, que es el espacio del Misterio de Dios o del Dios del Misterio. Somos seres siendo sin parar. Por eso es una ecuación que nunca se cierra y que permanece siempre abierta. ¿Quién revelará quiénes somos?

domingo, 26 de noviembre de 2017

EL PENSAMIENTO DE ZYGMUNT BAUMAN EN 12 FRASES

Con la muerte de Zygmunt Bauman (Poznań, Polonia,1925 – Leeds, Reino Unido, 2017), se apaga una de las voces que mejor supo definir el cambio de los tiempos y la revolución social y cultural que supuso el siglo XX. La amplia obra del sociólogo polaco estuvo marcada por el término modernidad líquida, que Bauman acuño y que fue utilizado y compartido por muchos autores posteriormente.
La sociedad líquida que conceptualizó Bauman define el actual momento histórico en el que se han desvanecido las instituciones sólidas que marcaban nuestra realidad y se ha dado paso a una realidad marcada por la precariedad, el ritmo cambiante e inestable, la celeridad de los acontecimientos y la dinámica agotadora y con tendencia al individualismo de las personas.
Durante su larga vida, Zygmunt Bauman dejó grandes frases que definen su pensamiento. Estas son algunas de las más célebres:
1- “La cultura líquida moderna ya no siente que es una cultura de aprendizaje y acumulación, como las culturas registradas en los informes de historiadores y etnógrafos. A cambio, se nos aparece como una cultura del desapego, de la discontinuidad y del olvido.”
2- “No hay modernización (y, por tanto, tampoco forma de vida moderna) sin una masiva y constante producción de basura, entre ella los individuos basura definidos como excedentes.”
3- “Nos hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista.”
4- “La cultura de la modernidad líquida ya no tiene un populacho que ilustrar y ennoblecer, sino clientes que seducir.”
5- “Todas las medidas emprendidas en nombre del «rescate de la economía» se convierten, como tocadas por una varita mágica, en medidas que sirven para enriquecer a los ricos y empobrecer a los pobres.”
6- “Además de tratarse de una economía del exceso y los desechos, el consumismo es también, y justamente por esa razón, una economía del engaño.
7- “La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases.”
8- “El amor es la supervivencia del yo a través de la alteridad del yo.”
9- “Si no existe una buena solución para un dilema, si ninguna de las actitudes sensatas y efectivas nos acercan a la solución, las personas tienden a comportarse irracionalmente, haciendo más complejo el problema y tornando su resolución menos plausible.”
10- “El único significado que acarrea el término ‘clase marginal’ es el de quedar fuera de cualquier clasificación significativa.”
11- “Cuando una cantidad cada vez más grande de información se distribuye a una velocidad cada vez más alta, la creación de secuencias narrativas, ordenadas y progresivas, se hace paulatinamente más dificultosa. La fragmentación amenaza con devenir hegemónica. Y esto tiene consecuencias en el modo en que nos relacionamos con el conocimiento, con el trabajo y con el estilo de vida en un sentido amplio.”
12- “La vida social ya se ha transformado en una vida electrónica o cibervida.”

sábado, 18 de noviembre de 2017

Trece frases para reflexionar en el Día Mundial de la Filosofía



Las herramientas que ofrece la filosofía impulsan los principios y valores de los que depende la paz mundial, según la Unesco.

Las herramientas que ofrece la filosofía impulsan los principios y valores de los que depende la paz mundial, según la Unesco.

La filosofía es la ciencia madre del conocimiento que persigue establecer los principios generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad y del sentido de los actos y el pensamiento humano. Hace ya unos cuantos años que cada 16 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Filosofía, decretado por la Unesco, con el objetivo de alentar el análisis, la investigación y los estudios filosóficos sobre los grandes problemas contemporáneos.
Según el organismo internacional, la filosofía enseña a reflexionar sobre la reflexión misma, y a cuestionar continuamente verdades ya establecidas, así como a verificar hipótesis y a encontrar conclusiones, todas ellas bases de los principios y valores de los que depende la paz mundial: la democracia, los derechos humanos, la justicia y la igualdad.
Con motivo de esta efeméride hemos seleccionado trece frases sobre la filosofía que merecen la pena observar y analizar.
■ Yo solo sé que no sé nada. Sócrates.
■ Pienso y dudo, luego existo. Descartes.
■ El hombre sabio busca lo que desea en su interior; el no sabio, lo busca en los demás. Confucio.
■ La paz viene de dentro. No busques fuera. Buda.
■ La felicidad es la ausencia de miedo, es una emoción, y como tal, es transitoria. Eduard Punset.
■ Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes. Lao-Tse.
■ Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo. Montessori.
■ Cuando era niña, cuando era adolescente, los libros me salvaron de la desesperación: eso me convenció de que la cultura era el valor más alto. Simone de Beauvoir.
■ Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino. Gandhi.
■ Vemos las cosas, no como son, sino como somos nosotros. Kant.
■ Avergüénzate de morir hasta que no hayas conseguido una victoria para la humanidad. Habermas.
■ En otro tiempo fuisteis monos, y también ahora es el hombre más mono que cualquier mono. Nietzsche
■ La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla. Rousseau.