miércoles, 2 de noviembre de 2016

La vida como imperativo cósmico

Leonardo Boff

Durante siglos los científicos han intentado explicar el universo por medio de leyes físicas, expresadas mediante ecuaciones matemáticas. El universo era representado como una inmensa máquina que funcionaba siempre de forma estable. La vida y la conciencia no tenían lugar en ese paradigma. Eran asunto de las religiones.
Pero todo cambió desde los años 20 del siglo pasado, cuando el astrónomo Hubble probó que el estado natural del universo no es la estabilidad sino el cambio. Comenzó a expandirse a partir de la explosión de un punto extremadamente pequeño pero inmensamente caliente y repleto de virtualidades: el big bang. A continuación se formaron los cuarks y los leptones, las partículas más elementales que, una vez combinadas, dieron origen a los protones y neutrones, base de los átomos. Y a partir de ellos, todas las cosas.
Expansión, auto-organización, complejización y emergencia de órdenes cada vez más sofisticados son características del Universo. ¿Y la vida?
No sabemos cómo surgió. Lo que podemos decir es que la Tierra y todo el Universo trabajaron miles de millones de años para crear las condiciones de nacimiento de esta bellísima criatura que es la vida. Es frágil porque fácilmente puede enfermar y morir. Pero es también fuerte, porque hasta hoy nada, ni los volcanes, ni los terremotos, ni los meteoros, ni las destrucciones en masa de eras pasadas, consiguieron extinguirla totalmente.
Para que surgiese la vida fue necesario que el Universo fuera dotado de tres cualidades: orden, proveniente del caos, complejidad, oriunda de seres simples e información, originada por las conexiones de todos con todos. Pero faltaba todavía un dato: la creación de los ladrillitos con los cuales se construye la casa de la vida. Esos ladrillitos fueron forjados dentro del corazón de las grandes estrellas rojas que ardieron durante varios miles de millones de años. Son los ácidos químicos y demás elementos que permiten todas las combinaciones y todas las transformaciones. Así, no hay vida sin que haya presencia de carbono, de hidrógeno, de oxígeno, de nitrógeno, de hierro, de fósforo y de los 92 elementos de la escala periódica de Mendeléiev.
Cuando estos varios elementos se unen, forman lo que llamamos una molécula, la menor porción de materia viva. La unión con otras moléculas creó los organismos y los órganos que forman los seres vivos, desde las bacterias a los seres humanos.
Fue mérito de Ilya Prigogine, premio Nobel de química de 1977, haber mostrado que la vida resulta de la dinámica de la auto-organización intrínseca del propio universo. Reveló también que existe una fábrica que produce continuamente la vida. El motor central de esta fábrica de la vida está formado por un conjunto de 20 aminoácidos y 4 bases nitrogenadas.
Los aminoácidos son un conglomerado de ácidos que combinados permiten que surja la vida. Se componen de cuatro bases de nitrógeno que funcionan como una especie de cuatro tipos de cemento que unen los ladrillitos formando casas, las más diversificadas. Es la biodiversidad.
Tenemos, por tanto, el mismo código genético de base creando la unidad sagrada de la vida, desde los micro-organismos hasta los seres humanos. Todos somos, de hecho, primos y primas, hermanos y hermanas, como afirma el Papa en su encíclica sobre la ecología integral (n. 92) porque estamos formados con los mismos 20 aminoácidos y las 4 bases nitrogenadas (adenina, timina, guanina y citosina).
Pero faltaba una cuna que acogiese la vida: la atmósfera y la biosfera con todos los elementos esenciales para la vida: el carbono, el oxígeno, el metano, el ácido sulfúrico, el nitrógeno y otros.
Dadas estas condiciones previas, hace 3,8 mil millones de años sucedió algo portentoso. Posiblemente del mar o de un pantano primitivo donde burbujeaban todos los elementos como una especie de sopa, de repente, bajo la acción de un gran rayo relampagueante venido del cielo, irrumpió la vida.
Misteriosamente ella está ahí desde hace 3,8 mil millones de años: en el minúsculo planeta Tierra, en un sistema solar de quinta magnitud, en un rincón de nuestra galaxia, a 29 mil años luz del centro de ella, sucedió el hecho más singular de la evolución: la irrupción de la vida. Ella es la madre originaria de todos los vivientes, la Eva verdadera. De ella descienden todos los demás seres vivos, también nosotros los humanos, un subcapítulo del capítulo de la vida: nuestra vida consciente.
Finalmente, me atrevo a decir con el biólogo, también premio Nobel, Christian de Duve y con el cosmólogo Brian Swimme, que el Universo sería incompleto sin la vida. Siempre que se alcanza un cierto nivel de complejidad, la vida surge como un imperativo cósmico, en cualquier parte del Universo.
Debemos superar la idea común de que el universo es una cosa meramente física y muerta, con unas pizcas de vida para completar el cuadro. Esa es una comprensión pobre y falsa. El universo parece estar lleno de vida y para eso existe, como la cuna acogedora de la vida, especialmente de la nuestra.      

jueves, 27 de octubre de 2016

JESUS NO TRATO A LA ESCRITURA COMO INFALIBLE, NI NOSOTROS DEBERIAMOS HACERLO


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Desde hace varios años, Brian McLaren ha estado desafiando a los evangélicos con “Una Nueva Clase de Cristianismo”. En conversación con Andrew Wilson, explica por qué no debemos hacer un ídolo de la Biblia.
Al inicio de 2014 escribí que este año sería “el año de la Biblia”, con lo cual me refería a que un honesto e importante debate acerca de la Biblia haría su camino desde los escenarios académicos a los sectores populares.
Adonde quiera que voy, la gente quiere hablar de la Biblia: de cómo la interpretamos, de cómo está siendo abusada y de cómo necesitamos una mejor manera para la lectura y la predicación de la misma.
También supe que gente como Steve Chalke, Paula Gooder y Rob Bell estaban entre aquellos que hacían importantes charlas, blogueos y escritos sobre Biblia, y esperaba que mi propio libro, We Make the Road by Walking (Hacemos el Camino al Andar), se sumaría a la conversación.
LA DESVENTAJA DE LA INFALIBILIDAD
Cuando hablo sobre el tema de la infalibilidad, a menudo digo que era necesario en la era moderna que una máxima autoridad afirmase que nunca se equivoca. Como era de esperar, en la era moderna los protestantes afirmaron a una Biblia infalible y los católicos afirmaron a un Papa infalible.
Pero en la era postmoderna, las afirmaciones de inerrancia e infalibilidad son una desventaja. En las consecuencias del colonialismo, la explotación del medio ambiente, el Holocausto, la esclavitud, el apartheid y otras hazañas de los últimos siglos, hemos visto a dónde lleva la confianza excesiva.
Protestantes conservadores y católicos erróneamente doblan la apuesta de la infalibilidad o inerrancia ―ya sea de la Biblia o el Papa― porque temen que si abandonan la confianza absoluta se quedarán sin confianza en lo absoluto.
LA ESCRITURA COMO UNA CONVERSACIÓN
Mientras tanto, muchos de nosotros estamos explorando otro camino. Buscamos no una absoluta e incorregible confianza, sino una confianza adecuada nacida de ser enseñable y del hambre y la sed de la justicia y la verdad. Esta confianza se encuentra en la Biblia, no leída como un texto inerrante o errante, sino como una poderosa narrativa de aprendizaje y crecimiento. Queremos algo más grande que la infalibilidad; queremos corregibilidad, algo que sea capaz de ser corregido.
Basándose en el trabajo pionero de Walter Brueggemann, René Girard y Kwame Bediako, entre otros, una nueva generación está aprendiendo una nueva manera de leer la Biblia. A diferencia de los liberales de antaño que se dedicaron a la búsqueda de “contradicciones” en la Biblia, y a diferencia de los fundamentalistas que se dedicaron a tratar de explicar esas “contradicciones”, estos lectores de la Biblia ven una serie de argumentos sólidos entre las muchas voces de las Escrituras. Sus declaraciones y contradeclaraciones no son contradicciones; son conversaciones. Sabiduría surge de las conversaciones que se desarrollan durante muchas generaciones.
Una de las grandes ventajas de este enfoque de la Biblia es que eleva a Jesús. Jesús no está sumergido en el texto meramente como una voz entre muchas; una voz que no tiene más autoridad que, por ejemplo, los textos de Levítico o Deuteronomio. En este enfoque, Jesús emerge como la última palabra de Dios al que apuntan todas las escrituras. Como leemos en Juan y Colosenses, el Dios invisible se hace visible, no en palabras en una página, sino en un hombre en una cruz: La palabra hecha carne.
JESÚS, EL RADICAL ERUDITO DE LA BIBLIA
Como resultado, Jesús no sólo nos salva del pecado; nos salva de una dañina manera de leer las Escrituras. Se inserta en las discusiones en curso entre su gente, discierne la intención de Dios en sus trayectorias y extiende la conversación hacia el futuro, a menudo transformándolas en nuevas direcciones. Cuando dice: “Oísteis que fue dicho… pero yo os digo” en Mateo 5:21-22, y cuando desafía las tradicionales restricciones del Sabbath en Lucas 14, desafía las ideas tradicionales de la Biblia e introduce lo que se podría llamar “un nuevo principio hermenéutico”: a saber, la compasión.
Las interpretaciones que carecen de compasión humana básica, él sugiere que, son interpretaciones erróneas. Él no está simplemente retocando la comprensión convencional, la está corrigiendo.
Pablo no es menos audaz al seguir el enfoque de Jesús de las Escrituras. Cuando dice en Gálatas 5:6 que “En Cristo Jesús de nada vale estar o no estar circuncidados; lo que vale es la fe que actúa mediante el amor”, no está retocando leyes de Levítico, donde la circuncisión es absolutamente importante. Él está corrigiéndolas.
Jesús y Pablo modelan una nueva manera ―una manera cristiana― de acercarse a las Escrituras. Nuestros primeros 2000 años de historia cristiana nos han visto conducirnos con timidez en cuanto a realmente seguir ese camino. Parecemos haber preferido “la justicia de los escribas y fariseos”, a pesar de que Jesús nos llamó a superar su enfoque.
JESUS NO SOLO NOS SALVA DEL PECADO; NOS SALVA DE UNA DAÑINA MANERA DE LEER LAS ESCRITURAS
La Escritura, entonces, nos ofrece algo mucho mejor que la mera infalibilidad o inerrancia. Ofrece un registro de aprendizaje permanente, crecimiento y corregibilidad que nos conduce a Cristo, que a su vez nos confía al Espíritu Santo quién, Jesús prometió, nos guiará más y más a la verdad, ya que estamos preparados para soportarla.
CAMINAR UN NUEVO CAMINO
“¿Que nos librará de cometer errores?” Suele preguntar la gente, nerviosa por el abandono del viejo enfoque de la inerrancia.
Él comunicó el logos, o lógica de Dios en sus enseñanzas. Desde su nacimiento hasta su muerte y más allá…Jesús traduce la lógica, el significado, el patrón o el corazón en términos que los humanos podemos entender: piel y huesos, músculos y respiración, nervios y acción.De We Make The Road By Walking (Hacemos el Camino al Andar)
―Nada. Respondo. “Pero al menos si admitimos que somos propensos a equivocarnos, seremos más humildes, más dóciles, más guiables”.
Después de todo, no es como si nuestros enfoques tradicionales nos hubieran impedido de cometer errores. Ellos no funcionaban tan bien si eras una mujer, un no blanco, un no europeo, o alguien que se atrevía a desafiar los conocimientos convencionales. Piensa en Galileo, los abolicionistas o en aquellos que trabajaron por la igualdad de las mujeres.
Jesús dijo que la gente a menudo rechaza el vino nuevo, porque dicen que el viejo es lo suficientemente bueno. Del mismo modo, muchas personas están completamente satisfechas con los enfoques tradicionales de la lectura de la Biblia. Pero para aquellos que no están satisfechos, la buena noticia es que tu elección no está limitada a la forma convencional o a nada. Mi esperanza es que ahora la gente pueda exponerse a un enfoque que celebra a la Biblia como algo que es mejor que infalible.

Brian McLaren es un autor, pastor y figura destacada en el movimiento de la iglesia emergente. We Make the Road by Walking (Hacemos el Camino al Andar) (Hodder & Stoughton) ya está disponible.

Fuente original:

martes, 18 de octubre de 2016

CURSO DE FORMACION EN FILOSOFÍA
SERVICIO DE ESTUDIOS DE LA REALIDAD (SER)
“LA FILOSOFÍA COMO UNA EXPERIENCIA INTELECTUAL Y ESPIRITUAL”
Profesor: Víctor Rey

El curso de Formación en Filosofía del SER, es un espacio de formación en el discernimiento y la interpretación de la realidad contemporánea, para la acción en los diferentes campos en los cuales se está involucrado.  Tiene como objetivo trabajar a través de la metodología de la discusión, conversación y análisis.  Está pensada para personas con interés en profundizar su vocación, voluntariado, profesión, militancia y formación académica.
El curso se desarrollará durante diez sesiones en horario vespertino por una hora cada semana.  Cada jornada constará de dos momentos.  El curso es presencial, pero también en forma especial para algunos estudiantes se realizará via Skype.  En primer lugar habrá un espacio expositivo con la presentación de los contenidos pertinentes.  Luego, contaremos con un espacio de discusión y elaboración grupal teniendo como telón de fondo el discernimiento y la interpretación para la acción y la síntesis.

Fecha                          Tema                                  Contenidos

1.- Sesión.  Introducción a la Filosofía.  Concepto de Filosofía.  Problemas que aborda la filosofía.  Breve historia de la filosofía.
2.- Sesión.  Concepto de Modernidad y Postmodernidad.  La filosofía como experiencia intelectual. La filosofía como estilo de vida. El reconocimiento de la ignorancia.  La experiencia de la duda.  El carácter provisional de nuestras  conclusiones.  La diversidad de las ideas. 
3.-  Sesión.  ¿Para qué sirve la filosofía?  Toda reflexión es un punto de vista.  El sentido de la actividad intelectual. Preguntas, dudas, búsquedas. La diversidad de las ideas.
4.-  Sábado 26 de noviembre.  Los peligros de la actitud dogmática. Los peligros de los dogmas y los fanatismos. El espíritu crítico de la persona que reflexiona.
5.-  Sábado 3 de diciembre.  La objetividad como meta. La independencia y libertad del pensamiento. El reconocimiento de la propia ignorancia. El carácter fructífero del error.
6.-  Sábado 18 de diciembre.  Las relaciones como negociaciones. La aventura de aprender.  Vivir y reflexionar éticamente y estéticamente. Concepto de phronesis.
7.-  Sesión.  Ontología del lenguaje.  Teoría del conocimiento. Biología del amor.
8.-  Sesión.  El existencialismo y la Fenomenología. Filosofía contemporánea.
9.-  Sesión. Filosofía y cristianismo: ¿una relación posible?
10.- Sesión.  Conclusiones, resumen del curso.

Costo: El curso tiene un valor de 40 USD mensuales.
Facebook: servicio de estudios de la realidad

serviciodeestudiosdelarealidad@gmail.com